Despúes de luchar y vencer, el grupo se encuentra que, a su vuelta, la aldea de Tong es pasto de las llamas. El ataque de la Guardia Ciega los había cogido por sorpresa y los aldeanos, prácticamente. no han tenido oportunidad.

Barlan, el simpático y orondo tabernero, lucha contra los elementos para conseguir salvar lo que pueda de su aldea, pero parece que el esfuerzo no tendrá una gran recompensa. Pese a todo, ayuda a los compañeros con un nuevo camino hacia la ciudad de Luao. Pero antes, lo mejor será que se encuentren con un amigo del barman llamado Glehn, pues conoce bien el camino y podrá ayudarles en lo que necesiten.

El grupo no se lo piensa y ha emprendido la búsqueda del mercader.

Ferebar 1ª Parte

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