Dentro del trabajo en el que ahora mismo estoy inmerso y del que os estoy poniendo muestras por fragmentos, uno de los puntos serán los demonios dentro del mundo de Killer In Shadows. Voy a dejaros la información más importante, puesto que todo completo ocuparía demasiado como para la entrada de un blog, a mi entender. No obstante hay y habrá más, prometido.

Pero no me enrollo más. Aquí tenéis:

“Existen numerosos demonios en Quiúnéi, tanto en el plano Físico como en el Plano espiritual, aunque en este último están encerrados en los infiernos y bajo una estrecha vigilancia, por regla general.

No tienen que ser necesariamente criaturas hostiles, de hecho son muy capaces de ayudar a los vivos, aunque es muy probable que sólo lo hagan si la acción les conviene o ven en ello un beneficio mayor.

Oni: son gigantescas criaturas de afiladas garras. Tienen un pelo largo y revuelto y uno o dos largos cuernos surgiendo de sus cabezas. Su cuerpo esta musculado en exceso y su piel, cubierta de un espeso vello negro en brazos y piernas, puede ser de un variado rango de colores: rojo, azul, negro, rosa o verde. Su fiera apariencia se ve incrementada por las pieles de tigre que tienen tendencia a vestir y los garrotes de hierro o kanabo que suelen llevar y que manejan con asombrosa facilidad.
Habitan en zonas boscosas y amplias, es decir, son enormemente territoriales, sobre todo con los de su propia clase. Tienen sus guaridas en cuevas o cabañas perfectamente escondidas y camufladas entre la vegetación, lo que hace que no sean vistos si ellos no lo quieren así.
En esencia son seres salvajes y feroces, pero en algunos cuentos también ayudan a las buenas personas. Y es que pese a su aspecto y comportamiento inicial, poseen una inteligencia de nivel humano.
Encuentro: Debido a su carácter territorial y belicoso, el primer encuentro con un Oni será mediante el combate. No obstante es posible dialogar con ellos y resolver la situación mediante la conversación. Sin embargo, los Pjs deben tener cuidado, porque les encanta pelear y si no creen que obtendrán algo a cambio o la situación no les aporta nada que les convenza, se lanzarán al ataque con toda su fuerza.

Shicome: Se puede decir que son las furias de Quiúnéi, aunque su número real es indeterminado y tienen su morada en el infierno. Algunos dioses se han servido de ellas para buscar algo o a alguien, ya que no cesarán en su empeño y su papel es el de castigar a aquellos cuyos actos sean deplorables. También son las encargadas de torturas a todos aquellos desgraciados que llegan a los infiernos.
Su verdadero aspecto es monstruoso. Pese a tener forma humanoide, son seres extremadamente delgadas, casi piel sobre los mismos huesos. Además poseen enormes dientes afilados, garras y lo más destacable: dos alas de cuervo despeluchadas a las que le faltan plumas.
Sin embargo, tienen la capacidad de transformarse en mujeres con el aspecto que más les interese, tanto jóvenes, como ancianas, bellas o feas, etc. Este poder es el que más utilizan para acercarse a su objetivo sin levantar sospechas, de manera que puedan atraparlo rápidamente.
Encuentro: Es muy difícil que salgan de los infiernos si no hay una buena razón para ello. Aunque deben lealtad a sus dioses gobernantes, ni siquiera estos pueden obligarlas a salir de sus dominios y a cumplir sus órdenes sin un motivo noble. Esto hace que los encuentros son difíciles, pero si se produce alguno, los Pjs deberían echarse a temblar, porque eso significaría que alguien cercano merece un castigo terrible.

Shura: Los shura, o espíritus enfurecidos, habitan en el infierno y son los encargados de castigar a los seres del plano físico que llegan a sus dominios tras el juicio final. Podemos decir que son los demonios más parecidos al estereotipo occidental.
Existen innumerables individuos y tienen una división jerárquica basada en el poder de cada unos, es decir, si alguien tiene más poder que otro y puede matarlo, su estatus es mayor. Lo cual implica que dentro de los infiernos, las intrigas, el asesinato, las traiciones, etcétera, son simplemente la forma de vida.
Su aspecto es el de los guerreros humanos, pero con malformaciones y cuerpos mutados en formas horribles. Los shura son reencarnaciones de guerreros muertos en combate cuyo honor no ha sido satisfecho y que quedan a merced de su violencia y su sed de sangre para toda la eternidad. Por ello, no podemos describir su aspecto de forma precisa, puesto que hay tantos tipos como individuos, y no hay dos iguales.
Encuentro: Existen muchas causas por las que los Pjs pueden encontrarse con un demonio: ritos de invocación, apariciones, ataques. Cómo se resuelvan estos encuentros dependerá de la historia, las circunstancias y el demonio, es decir, cuanto más poderoso sea, más opciones de diálogo existen, pero también es muchísimo más peligroso. No obstante, podemos intentar conseguir información, hacer tratos con ellos, etc.”

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